Estas son las Alternativas a las Mamografías

La mamografía es por excelencia la técnica más utilizada para detectar el cáncer de mama en todo el mundo. Un 75% de toda la población de mujeres mayores de 40 años en los Estados Unidos realizó por lo menos una mamografía. Sin embargo existen alternativas a la mamografía que puedes considerar ¿Por qué?

A pesar de su fama y recurrente uso hay algunos detalles con el uso de la mamografía como método de detección temprana del cáncer de mamas. Según cifras de la Sociedad Americana del Cáncer, las mamografías tradicionales se equivocan en uno de cada cinco casos de cáncer positivos.

El problema también radica en que en ocasiones se arrojan los llamados “Falsos positivos” , o sea casos de posible cáncer que luego son descartados. Esta situación por supuesto lleva al paciente a sufrir estrés innecesario, sin mencionar que debe someterse a pruebas posteriores. Las pruebas adicionales  serán  costosas e incómodas para el paciente.

Cuando las mujeres tienen una masa de tejido mamario muy densa la mamografía suele fallar en un tercio de los casos, este es un porcentaje suficientemente grande como para tenerlo en cuenta.

Alternativas a la mamografía

Debido a las crecientes preocupaciones sobre la mamografía digital se han popularizado otras alternativas:

Tomosynthesis Digital (Mamografía 3D)

La evidencia continúa ratificando que las mamografías 3D pudieran ser más efectivas y precisas a la hora de detectar cáncer de mama. Además esta técnica disminuye considerablemente los casos de “Falsos positivos” reportados.

La Tomosynthesis o mamografía 3D podría evitarle sustos y gastos innecesarios a la hora de hacerle el examen de rutina.  Por ahora no está establecida como el estándar para descartar el cáncer de mama.

La cantidad de radiación emitida por una mamografía 3D es el doble de la de una mamografía digital.  El Servicio de Prevención de Estados Unidos aún mantiene que no hay suficiente evidencia para recomendar la Tomosynthesis como estándar para todas las mujeres, independientemente de la densidad de su tejido mamario.

MRI:

El MRI podría ser recomendable para las pacientes que tienen un historial de cáncer de mama importante en su familia. Según la Asociación de Periodistas Radiólogos de Estados Unidos, en los casos que se encuentran mutaciones de los genes del tipo BRCA1 O BRCA2 el MRI identifica cáncer positivo con una precisión del 92.3%.

Según esta Asociación de periodistas la técnica tradicional de la mamografía digital solo detecta cuatro de cada trece casos en los que el paciente cuenta con BCRA1 O BCRA2.

Recordemos que el BCRA es una mutación genética detectable que evita que el organismo de la persona esté preparado para inhibir tumores.

A pesar de sus buenas estadísticas en este tipo de casos el MRI sigue siendo criticado y poco utilizado. El problema es que  no suele ser muy preciso, arroja lesiones difíciles de identificar y descartar.

Hay una alta cantidad de falsos positivos, con esta técnica.  Por lo general el MRI debe ser acompañado siempre de biopsias o exámenes complementarios de imágenes.

Un MRI bien acompañado probablemente sea la mejor opción para pacientes con BCRA1 o BCRA2, pero implicará altos costos y muchos exámenes, sin mencionar el estrés y la ansiedad que genera esperar los resultados después de que un MRI arroja una “posible” lesión cancerígena.

Ultrasonido:

Si bien el ultrasonido por si solo no es una técnica aprobada para detectar el cáncer de mama, puede ser utilizado para complementar y descartarlo en mujeres con masa mamaría densa. Combinar ambas técnicas aumenta la posibilidad de detectar un cáncer de mama temprano.

Otro problema del ultra sonido es que depende completamente de la pericia del técnico que opere la máquina, por lo general estos resultados con inconsistentes.  Para contrarrestar el error humano se estandarizó un sistema llamada ABUS (Ultrasonido de seno automatizado) que permite, como sus siglas en ingles lo indican, automatizar el proceso como una alternativa a la técnica manual.

El sistema ABUS utiliza ondas de alta frecuencia para dar una vista 3D de las mamas, estas imágenes brindan ángulos diferentes y le permiten a los radiólogos analizar mejor los casos de mujeres con tejido mamario denso.

A pesar de que el ABUS es un mecanismo legal y aprobado por la FDA los costos siguen siendo muy altos, cuesta alrededor de 500$ y es extraño verlo incluido en las pólizas de salud.

La tecnología de detención sigue avanzando a pasos acelerados, muy pronto tendremos  establecida una técnica moderna, precisa y popularizada que no sea tan costosa. Por los momentos estas son todas las alternativas a la mamografía que se han consolidado.

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